Más de 20 estudiantes recibieron el sacramento del Bautismo en la capilla del Colegio Rubén Castro
***Previamente, cerca de 80 integrantes de la comunidad participaron en una charla prebautismal centrada en el acompañamiento y el rol de los padrinos.

En un ambiente de recogimiento y alegría, 25 estudiantes de 1° a 8° Básico del Colegio Rubén Castro recibieron el sacramento del Bautismo, dando un importante paso en su camino de fe y en su incorporación a la vida cristiana.
La ceremonia se realizó en la capilla del establecimiento y fue presidida por el capellán del colegio, padre Mateo Umaña Fernández, quien estuvo acompañado por el diácono Guillermo Azola Peralta. Durante la celebración, niños y niñas, junto a sus familias y padrinos, participaron de los distintos momentos y signos propios de este sacramento.
El agua, signo central del Bautismo, representa la purificación y el nacimiento a una nueva vida en Cristo. A través de este gesto, los estudiantes fueron acogidos en la vida de la Iglesia y comenzaron un nuevo camino de fe.
Otro de los momentos significativos fue la unción con el Santo Crisma, aceite consagrado que simboliza la pertenencia a Cristo y la misión que cada bautizado está llamado a vivir como parte de la comunidad cristiana.
La luz, representada por el cirio que fue encendido por los padrinos, recordó que la fe es una luz que acompaña el camino de cada persona. Asimismo, la vestidura blanca simbolizó la nueva vida en Cristo, la pureza y la dignidad de quienes reciben este sacramento.
Cada uno de estos signos permitió a los estudiantes y sus familias vivir una celebración que resaltó la importancia de acompañar a los niños y niñas en su crecimiento espiritual y en la construcción de su camino de fe.

“ESTAR PRESENTE”
Como parte de este proceso, previamente se realizó una charla prebautismal en el Salón Luis López del Colegio Rubén Castro, instancia que reunió a cerca de 80 personas entre familias, padrinos y madrinas.
El encuentro llevó por nombre “Estar Presente”, concepto que puso en valor uno de los aspectos fundamentales del rol de los padrinos, acompañar de manera cercana y significativa la vida de los niños y niñas, siendo presencia, apoyo, amor y ejemplo en su camino de fe.
