Primer aniversario en el que niños y niñas celebran al Colegio Rubén Castro
*** Se realizaron dos misas de manera simultanea para conmemorar los 73 años de esta institución.
Como es tradición, el Colegio Rubén Castro conmemoró un nuevo aniversario dando gracias por el camino recorrido y por las generaciones que han contribuido a construir su historia. Este año, sin embargo, la celebración tuvo un significado especialmente profundo, por primera vez, niñas y niños celebraron juntos como estudiantes de una comunidad educativa que comienza un nuevo capítulo de su historia.
Perteneciente a la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y bajo el lema “Fe y Trabajo”, el Colegio Rubén Castro celebró sus 73 años con dos celebraciones eucarísticas. La primera reunió a los estudiantes de 1° a 6° Básico en la multicancha del establecimiento, mientras que los estudiantes de 7° Básico a 4° Medio participaron de una segunda misa en la Parroquia de San Antonio, ambas instancias acompañadas por docentes, asistentes de la educación y miembros de la comunidad educativa.
La celebración para los estudiantes de Enseñanza Media fue oficiada por el capellán del Colegio, padre Mateo Umaña Fernández, quien centró su mensaje en la importancia del perdón, la reconciliación y la unidad, invitando a los jóvenes a comprender que ser mejores personas también se construye a través de las decisiones y acciones cotidianas.
Durante su reflexión, el capellán valoró especialmente la participación de los estudiantes y de toda la comunidad, entregando su bendición y destacando la misión educativa que comparten quienes forman parte del Colegio Rubén Castro.
ESTA HISTORIA SIGUE CRECIENDO
En ambas celebraciones estuvo presente el sentido de pertenencia que caracteriza a la comunidad rubencastrina. La directora del Colegio, Bernardita Loyola Andrade, compartió unas emotivas palabras en las que recordó que estos 73 años han estado marcados por el trabajo, el esfuerzo, la excelencia académica y la formación integral de sus estudiantes. “Generaciones de jóvenes han salido de estas aulas para continuar sus estudios, construir sus proyectos de vida y aportar, desde distintos lugares, a nuestra sociedad”, señaló.
Sin embargo, destacó que este aniversario tiene un significado diferente y memorable. “Durante décadas las niñas estuvieron presentes de otra manera. Eran las hermanas que venían a mirar un acto, las hijas que acompañaban a sus padres, las invitadas que participaban de alguna actividad de sus hermanos. Hoy ya no vienen como invitadas: hoy ellas también son el Colegio Rubén Castro”.
La directora valoró especialmente que los patios, las salas y los espacios del colegio sean hoy compartidos por niñas y niños que tienen la oportunidad de formarse bajo los mismos valores que han acompañado a la institución durante más de siete décadas. “Este cambio no significa abandonar nuestra historia; muy por el contrario, significa ser capaces de honrarla haciendo que siga creciendo”, enfatizó.
SÍMBOLOS QUE HABLAN DE UNA HISTORIA Y DE UN FUTURO
Uno de los momentos significativos de las celebraciones fue la presentación de las ofrendas, en las que estudiantes y docentes llevaron hasta el altar distintos símbolos que permitieron conectar la historia del Colegio con el futuro que comienza a construirse.
Entre ellos estuvo una planta, signo de la vida que crece silenciosamente y que representa las profundas raíces del Colegio Rubén Castro, una historia construida por generaciones de estudiantes, docentes, asistentes de la educación y familias. Sus nuevos brotes simbolizan, a su vez, las nuevas generaciones y el futuro de la comunidad.
También se presentó un cirio, como signo de la luz de Cristo que ilumina el camino y acompaña la historia de la institución; mientras que el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo humano, representaron el alimento de la fe y la esperanza que renueva y fortalece a la comunidad.
Las imágenes que recorren parte de la historia del Colegio y la bandera institucional también estuvieron presentes durante este momento, como un reconocimiento a las generaciones que han pasado por sus aulas.
La celebración concluyó con la comunión de los presentes, quienes compartieron este aniversario desde la fe y la gratitud.

